
A través de la dermoóptica, la visión remota, entre otras técnicas, también vivirás la reconexión con tu ser, de la mano de un acompañamiento terapeútico que busca trabajar con tus traumas, miedos, y así, obtener lo mejor de ti mismo. Para ello puedes optar por la ingesta de ayahuasca, liana sagrada de conexión con el mundo espiritual y los reinos de lo sutil.
También puedes gozar de la experiencia de la respiración holotrópica y de muchos ejercicios de introspección que te permitirán encontrarte a ti mismo, con el propósito de sanar. Obtendrás acceso a una nueva forma de vida, en la que el centro eres tú en bienestar, y así te reconoces en la conciencia de unidad de la comunidad.
